El fin de la industria discográfica
Hace varias semanas que tenía un post medio preparado y escrito offline sobre el sector de la música y alguna idea sobre como podía evolucionar. Pero ya se sabe que en esto de la tecnología, si dejas pasar unos días te encuentras con que los acontecimientos se adelantan, y es lo que ha pasado.
Leyendo Free Culture de Lawrence Lessig, me han venido a la cabeza algunas reflexiones relacionadas con la indústria discográfica y la caída del modelo existente hasta hoy. Creo que el problema que tienen no es que el modelo de negocio de esta industria esté caducado o deba cambiar, es que la industria discográfica va a desaparecer en breve, está tocada de muerte, y da los últimos coletazos. Los ejecutivos de las compañías lo saben perfectamente, lo que explica sus reacciones a priori incomprensibles. Sólo algo así justifica la absoluta aversión al cambio de modelo del que adolecen discográficas y asociaciones encargadas de defender sus derechos, o el de los autores (jua!).
El medio para obtener la música por parte de los consumidores está cambiando, será totalmente distinto en pocos años, y en ese escenario no tienen cabida las empresas discográficas por mucho que intenten cambiar de modelo. Los espacios donde deberían moverse están ocupados por otros actores desde hace tiempo. Es toda una cadena de valor la que desaparece o se metamorfosea, una cadena en la que no tienen sitio, en la que quedan fuera por completo.
De todos modos, vamos por pasos y pensemos de donde venimos y a donde puede que vayamos.
Por un lado veamos como el consumidor está empezando a obtener la música 'legal' hoy en día (por legal entiendo, para lo que contempla a esta reflexión, que retribuya directamente al autor): iTunes y los demás servicios de descargas que se están multiplicando. Por muy residual o digno de adoptadores tempranos que sean estos servicios, no hay ninguna duda que las cifras que están moviendo empiezan a ser significativas, y también importante es el hecho que el modelo de descarga es a tanto la canción. El modelo de album tiene poco sitio aquí, y contrariamente a lo que pasa con los singles, sale bastante más a cuenta bajarse unas cuantas canciones de un disco que el disco completo (de relleno normalmente).
Pero si las descargas 'legales' a través de internet son algo que está pasando ahora mismo, lo más importante de este modelo es lo que puede venir. Existen varias tecnologías que están a punto de confluir en lo que va a representar, en mi opinión, el principal canal comercial de distribución de música de pago dentro de pocos años. Teléfonos móviles, reproductores MP3 portátiles, UMTS o conexiones de alta velocidad a la red y sistemas de pago móvil. A nadie le escapa que el móvil es un elemento ubicuo, que está llamado a integrar la mayoría de artilúgios que llevamos encima y que tiene la capacidad de integrarlos sin mucho problema, sólo se trata de una cuestión de tiempo (cámara digital, tarjeta de crédito, llaves.. esto es un tema que da para muchos posts, ya volveremos..).
El día en que la mayoría de la población disponga de teléfonos con varios Gb de memoria, que evidentemente reproduzcan MP3, junto con conexiones de datos a alta velocidad (vease UMTS, Wifi o alguna tecnología más eficiente que pueda surgir) con tarifa plana, este va a ser seguramente el principal medio de consumo de música de la gran mayoría de los consumidores de música (los jóvenes y jóvenes adultos). Cuando del mismo modo que hoy podemos descargar un tono, politono o lechestono (versiones reducidas y ridículas de canciones), podamos descargar el MP3 de las canciones de moda y escucharlas en nuesto reproductor móvil... será cuando se acabe de firmar la sentencia de la industría discográfica tal como la conocíamos ahora.
Los tonos actuales de los móviles cuestan un SMS Premium o 0,9€, mientras que descargar un MP3 completo desde una tienda online 'legal', cuesta entre 0,5 y 0,99$. Cabe decir que del SMSPremium la compañía telefónica y el broker de mensajes se llevan normalmente la mitad de estos 0,9€, un buen ejemplo de como la avaricia puede ahogar cualquier intento de innovación : unas comisiones que no justifican para nada el coste que representa para ellas gestionar mensajes sobretarifados.
Cuando esté mirando la TV, leyendo prensa o navegando por la red, y tenga un medio para obtener una canción desde mi móvil, una canción que suena idéntica a la que podría comprar en CD, que puedo llevar a todos sitios, y que me cueste un euro y pocos segundos de descarga, porqué quiero otro medio de obtención de música? Si quiero escucharlo tranquilamente en el salón de casa o en mi cuarto, lo envío al ordenador, o mejor, reproduzco directamente desde el movil en la cadena de música a través de bluetooth o wifi.
La relación móvil-reproductor MP3 se está empezando a mover, como muestran los siguientes enlaces recopilados durante las últimas semanas :
Microsoft apuesta por la música en los teléfonos móviles via Error500Artículo de Iblnews donde se comenta que "Apple, que el mes pasado firmó con Motorola para incorporar en los nuevos móviles una versión más estrecha y sofisticada del reproductor de música y sistema 'antipiratería' utilizado en el iPod."
Previsiones de dispositivos telefono movil-reproductor audio en 2008 via always-on-network.
T-Mobile presenta un 'music phone' via The Register
Rusell Beatie predice la muerte de los reproductores mp3 individuales.
Está bastante claro y tiene mucho sentido que el modelo que se quiere seguir y que definirá el futuro es la intregación del reproductor mp3 portátil en el móvil, y quien tienen los días contados los fabricantes de reproductores 'genéricos'. Tienen los días contados si no aprovechan su marca (primero la han de tener) para negociar con los fabricantes como ha hecho Apple y aprovechar el tirón del Ipod y la fidelización de sus usuarios. Lo que está clarisimo es que los fabricantes de móviles se van a comer el mercado de reproductores musicales (igual que se van a comer el de cámaras digitales no profesionales, pero como decía antes, para otro post).
Y la industria discográfica? Volvamos a ella. Desde los inicios de la misma y hasta hoy, había tenido un peso fundamental y practicamente exclusivo en la cadena de valor de la distribución musical, controlados por contratos draconianos con los artistas y basada en 3 aspectos:
Técnica : Es la que disponía de los sistemas de grabación, estudios, técnicos, fábricas de CDs. Hoy en día con el advenimiento de la música digital es relativamente barato componer música, y existen multitud de estudios de grabación que lo facilitan.
Marketing : Sin duda la principal barrera de entrada para los autores. La discográfica es la que promocionaba a los artístas en los medios, los hacía sonar en las radiofórmulas, y en definitiva definía quien sería famoso. Eso cuando simplemente no los 'creaba' de la nada. Era quien tenía el poder para hacer llegar un nombre y una música al consumidor. Hoy en día los propios medios de comunicación están utilizando su poder para hacer artistas famosos, independientemente de sus aptitudes musicales (perfecto ejemplo el de Operación Triunfo o de Crónicas Marcianas, que suelen tener discográficas detrás pero que no las necesitarían para nada si lo quisieran). Actualmente, para desgracia de las discográficas, hay demasiadas maneras de llegar al consumidor, o mejor dicho, demasiadas maneras por las que el consumidor consume música, mucho más activas.
Comercialización : La discográfica es quien colocaba los discos en las estanterías de las tiendas, y hacía llegar la música al consumidor en el momento del consumo. Evidentemente decidía que es lo que se compraría porque decidía que es lo que colocaba en la tienda. Para el consumidor, la tienda era la única manera de conseguir música 'enlatada'. Ahora mismo un programa de TV puede comercializar tonos para el móvil, y por lo tanto podrá comercializar canciones completas, porqué no? Igual que lo podrá hacer una web, una revista, etc. Cualquier medio de comunicación será un canal de comercialización de música de consumo inmediato y/o impulsivo. Los artistas, a todo esto, tendrán distintas necesidades: Los nuevos talentos necesitarán de los medios para ser conocidos, pero los ya consagrados podrán vender directamente sus composiciones a sus fans a través de sus páginas web, informarles de nuevas canciones mediante email, SMS o RSS. Una agencia de publicidad contratada puede gestionarlo y punto, tal como comentaba algún blogger que ahora no localizo en un post de hace días. En este escenario quien necesita intermediarios? Bueno, en el fondo estamos redefiniendo intermediarios, ahora pasarán a ser las telecos y los medios de pago digitales/móviles.
En definitiva, el día que se llegue a aplicar este modelo o algo que se le acerque, de lo que no estamos especialmente lejos (sólo falta el salto al móvil), bye bye discográficas y bye bye SGAEs. Y ellos lo saben, lo saben perfectamente desde hace tiempo, e intentan chupar del bote mientras les dejen.
Y lo mejor es que a todas estas no hemos hablado en ningún momento de redes P2P ;) Su problema es el concepto de música digital, pero esto es algo que ya no se puede parar.








mu buen articulo :D
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http://www.karlosblog.com/
Publicado por:manisk | 08/03/05 a las 15:37
Gente,
les cuento que hace poco publiqué una tesis acerca de la distribución en la industria discográfica. La misma se encuentra en el sitio InDisco : www.hostfreehere.com/psychio/
Espero que les guste. Saludos,
Publicado por:Pablo | 16/08/06 a las 16:37